1. La vecina enyesada


    Fecha: 26/06/2017, Categorías: Primera Vez Sexo con Maduras Autor: pepitito, Fuente: xHamster

    Los que han leído mis relatos recordaran que mis inicios en las lides del sexo se produjeron a partir de un hecho fortuito (ver Doña Carmen y mi primera vez) que terminó creando una relación íntima con una señora mayor.
    
    Esa inolvidable mujer desató en mí una verdadera pasión por las mujeres maduras y por los coños peludos. Si bien a mi edad, estoy pasando recién los 40 años, he tenido y tengo relaciones con mujeres jóvenes, nunca he dejado pasar ninguna oportunidad de transarme mujeres veteranas. Ellas son siempre amorosas, no ponen problemas y compensan la falta de juventud con la experiencia que les ha dado la vida.
    
    Dicho lo anterior, paso a mi relato. Hace unos años, acababa de visitar un cliente y contento porque había cerrado un buen negocio, me dirigía caminando hacia mi auto cuando observé que una mujer mayor, calculo un poco menor de los 60 años, caminaba con dificultad apoyada en un bastón que le ayudada con su tobillo enyesado, escayolado como le dicen en algunos países. En su mano libre llevaba una bolsa que aparentaba pesada y que obviamente le impedía caminar bien. Detuve mi andar y aproximándome a ella de pregunté
    
    • Perdón señora, puedo ayudarle con esa bolsa?
    
    • Ay señor, que vergüenza me da, pero realmente no puedo más con esta bolsa, el bastón y mi tobillo enyesado. Me haría usted un gran favor
    
    • Vive lejos? Pregunto porque tengo el auto allí nomás y la podría llevar a su casa si usted quiere…
    
    • Sería tan amable caballero?...
    
    • Por supuesto… Dije mientras por mi mente ya empezaban a correr pensamientos malsanos.
    
    Nos acercamos al auto, la ayudé a subir y marchamos. Ella vivía cerca, en una casa de una planta situada a cuatro cuadras. La llevé hasta la puerta y cuando me despedía para marcharme, me dijo
    
    • No le gustaría pasar a tomar un cafecito? Me siento en deuda con usted por su amabilidad.
    
    • Muchas gracias señora, si no la comprometo, le acepto la invitación. Pero, no le da miedo dejar entrar a su casa a un extraño con los problemas de inseguridad que hay hoy en día?
    
    • La verdad que no porque un sexto sentido me dice que eres una persona decente… Dijo tuteándome.
    
    • Entonces me presento, mi nombre es Arturo para servirte.
    
    • Yo me llamo Carmela, pero todos me dicen Mela, y por favor tutéame que si no me siento más vieja de lo que soy.
    
    • De vieja nada Mela, porque eres una hermosa mujer que más de un hombre quisiera. Perdóname si se entera tu marido me mata…
    
    • No hay marido. Lo hubo, pero falleció hace cinco años…
    
    • Perdona…
    
    Tomamos nuestro café mientras conversamos de temas intrascendentes y al rato me dispuse a marchar. La verdad es que por un lado quería quedarme para intentar una aproximación íntima, pero me pareció muy audaz.
    
    Mela me hizo dejar mi número de teléfono porque dijo que quería invitarme a almorzar un día para agradecer mi gentileza. Eso le dio esperanzas a mis deseos y me marché por donde vine.
    
    Mientras me iba, me quedé pensando si había hecho bien en ...
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