1. ¿Quieres ver cómo se corre mamá, cariño?


    Fecha: 23/11/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... me corriera dos veces más antes de girar mi cabeza, comerme la boca y llenarme el coño de leche, pero no quedó la cosa ahí, no, después de correrse me dio la vuelta, me echó las manos a la cintura y jugó con mi culo. ¡Cómo jugó el vicioso! Lamió mi ojete cómo si fuese una delicatessen, lo folló con su lengua, me lo aplaudió con sus grandes manos... Cuando acercó su polla a la entrada del ojete ya yo me moría porque me la clavara, y fue lo que hizo, meterla hasta el fondo de un solo viaje, luego magreando mis tetas y jugando con mis pezones me folló el culo dándome leña, pero leña de la buena. Cuando se corrió y me llenó el culo de leche casi me corro yo.
    
    El picha brava se había dado cuenta y no me quiso dejar con ganas. Al acabar de correrse quitó la polla y mientras su leche salía de mi culo volvió a darme la vuelta, me quitó el picardías y le dio un repaso a mis tetas cómo nunca me habían dado. Magreó, chupó y lamió, mordió mis duros pezones..., me hizo de todo. Después se agachó delante de mí, puso sus manos en mis nalgas y clavó su lengua en mi coño encharcado, para luego lamerlo cómo un perro. Lo lamió de abajo a arriba cada vez más aprisa, y cuando ya yo gemía desesperada, me chupó el clítoris. Sentí su lengua en el glande y... ¡Puffff! Descargué cómo si mi coño fuera una fuente. Otra vez los jugos de mi corrida bajaron por el interior de los muslos y le fueron a hacer compañía a los que echara con anterioridad y a la leche de su corrida. ¡Fue un polvo bestial!
    
    Esmeralda le dijo:
    
    -¡Hostias si lo fue! Fue un polvo inolvidable.
    
    -Sí que lo fue. Con mi hijo tuve los mejores orgasmos de mi vida. ¡Qué colorada estás!
    
    -Me calenté un poquito, no puedo negarlo.
    
    -Y dime. ¿Tu hijo te sigue espiando?
    
    -Sí, pero mientras no pase de eso...
    
    -¿Y si un día pasa de eso?
    
    -No creo que se atreva.
    
    -¿Nunca se te pasó por la cabeza follar con él?
    
    Esmeralda tomó un sorbito de té, y después le respondió:
    
    -No digas tonterías, Miguel es mi hijo, no es mi hijastro.
    
    -Viene siendo lo mismo follar con un hijastro que con un hijo. ¿Dejarías que Miguel se metiera entre tus piernas si te lo pidiese?
    
    -No te montes películas. Mi hijo...
    
    No la dejó terminar de hablar.
    
    -Tu hijo está tan bueno como el mío. ¿Cuándo tu marido se toma las pastillas para dormir y te haces tus pajas nocturnas nunca estuvo en ellas tu hijo?
    
    -¿Por qué preguntas eso, Laura?
    
    -Lo sabes de sobras.
    
    Lo sabía, por eso le dijo:
    
    -Que tú te masturbaras al lado de tu marido pensando en tu hijo no significa nada, tú eres tú y yo soy yo.
    
    -En las fantasías cabe todo.
    
    -Cierto, pero una cosa son las fantasías y otra muy distinta la realidad, y no es mi hijo el que está en mis fantasías.
    
    -¿Quién está?
    
    -Su padre, y déjalo ya. Tú te sientes culpable por lo que hiciste y quieres que te diga que soy cómo tú.
    
    Laura mordió una pasta, le quitó un trozo, la masticó, la tragó y después le dijo:
    
    -Para nada. Volveré a follar con mi hijo cada vez que él ...
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