1. Una noche en la vigilancia (Segunda parte)


    Fecha: 22/11/2022, Categorías: Gays Autor: rogerx05, Fuente: CuentoRelatos

    Después de la pequeña mañana de sexo que tuvimos con mi compañero de turno, un hombre de 48 años, morocho y muy calentón sexualmente hablando, le pedí que me prometiera que no iba a hablar de lo que hicimos. Por supuesto él me prometió que jamás diría una palabra. Tuve que creerle porque no me quedaba otra, yo ya le había hecho la paja esa mañana y no había vuelta atrás. Este hombre era muy charlatán y conversador así que solamente me quedaba esperar a que supiera guardar nuestro secreto.
    
    Los otros compañeros de turno eran buenas personas y tenían muy buena onda. Eran un hombre de unos 42 años, grandote como de 1,85, espalda ancha, pelo renegrido y brillante, como un negro azabache, ojos muy grandes color café y unas grandes pestañas arqueadas.
    
    El otro era un pibe como yo de unos 23 o 24 años. Buen físico y una muy buena verga. Lo sé porque lo vi en el vestuario de la fábrica cuando nos bañábamos a veces. Los dos maduros siempre le hacían bromas por ese atributo, las típicas bromas entre hombres: ¡Eh, loco pará! ¡A media cuadra ya sabemos que viene éste porque primero se ve su bulto pinchudo y atrás viene él! ¡Jajaja!
    
    El otro maduro: ¡Este es puro raíz como la mandioca! ¡¡Jajajaja!!
    
    Así jodían y por suerte me dejaban tranquilo a mí que la tengo muy corta, tirando a micropene ¡jeje!
    
    El asunto es que estos dos compañeros se quedaban a veces al terminar su turno y hacíamos un pequeño asado, con vino barato (Sí, éramos muy humildes y nuestro sueldo no era gran cosa) Pero la pasábamos bien con poco y la tranquilidad, la independencia y sumado a eso la reciente actividad sexual que yo estaba teniendo, lo convertían en un trabajo invalorable y fue un momento de los mejores que viví en mi vida.
    
    Así que estos dos se quedaron a hacer un asado, comimos, nos pusimos bastante borrachos, y el pibe más joven se quedó a dormir porque no quería ir borracho a su casa. Como solamente había dos colchones, él durmió en uno de los colchones, y mi compañero y yo dormimos en el colchón de dos plazas.
    
    Mi compañero como siempre con su desparpajo se había sacado la ropa y solamente estaba en calzoncillos slip, se levantaba cada tanto para cambiar la tele porque no teníamos control remoto. Cuando volvía el muchacho del otro turno le miraba el bulto a la pasada. Mi compañero se dio cuenta y dice: ¡Mirá cómo me ve el bulto, éste!
    
    Entonces yo le digo: Mostrásela si tanto la quiere ver.
    
    A lo que mi compañero desinhibido como era, se bajó el slip y peló la verga que estaba a medio parar.
    
    El otro muchacho sintió vergüenza, se quedó viendo la verga de mi compañero pero sin demasiado entusiasmo.
    
    Este pibe era bastante héterosexual así que supongo que veía como los hombres se miran unos a otros, más por curiosidad o para comparar tamaños que por un verdadero interés sexual.
    
    Por supuesto, mi compañero haciendo gala de su desparpajo se cagaba de risa y volvió a guardar su pija como si nada hubiera pasado.
    
    Más tarde esa noche, cuando el pibe joven ...
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