1. Pablo - Segunda parte


    Fecha: 21/11/2022, Categorías: Anal Gays Hardcore, Autor: saskatchewan, Fuente: xHamster

    A las 8.00 de la mañana del domingo me desperté y tú seguías dormido. Desnudo y acurrucado como estabas parecías un niño, en lugar del joven que con tanta pasión me había entregado su virginidad hacía pocas horas atrás.
    
    Me vestí silenciosamente para no despertarte y baje a la cocina para desayunar. Me encuentro con tus padres y comparto con ellos un suculento café con leche con unas medialunas todavía calientes y muy crocantes. Me cuentan que saldrán durante un par de horas para realizar unas compras y que por supuesto esperan que me quede a almorzar. Les agradezco la invitación pero les informo que después del almuerzo me retirare.
    
    Tus padres salen a eso de las 9.30 hs., me siento en el sofá de la sala y enciendo el televisor, haciendo zapping me engancho con un canal deportivo que pasaba unas carreras de motos. Unos minutos después te escucho bajar las escaleras.
    
    - “¿Te preparo un café con leche para desayunar?”
    
    - “No, prefiero tomar leche sola pero directamente de su fuente de origen.”
    
    Te abalanzaste sobre mí y empezaste a quitarme el cinturón y a desabrochar mi pantalón mientras me decías.
    
    - “A ver mi amor, deja que te baje el pantalón hasta los tobillos, yo también me quitaré el pantalón para estar iguales. Quiero ordeñarte la verga”
    
    Me bajaste el pantalón y viste como apareció mi verga; gruesa, grande, con venas que la recorrían toda y muy cabezona. Tus ojos brillaban y tu libido estaba a flor de piel. Acerque mi gordo garrote a tu cara y te dije.
    
    - “Dale unos besitos en la punta, antes de tragártela.”
    
    No te hiciste rogar, le diste unos besitos y la sentiste mojada. Te gusto y seguiste dándole besitos sin que te lo pidiera. Jugueteabas con el líquido pre seminal utilizando tu lengua y tus labios. Mientras tanto, te habías subido sobre el sofá y comencé a besarte las nalgas y a jugar con mis dedos en tu culo. Cada dedo que te metía, más me besabas la cabeza de la verga y cuando me di cuenta ya le estabas pasando toda tu lengua por el tronco, realmente lo estábamos disfrutando.
    
    Cambié de posición, me pare frente a ti y tú en cuatro patas frente a mí.
    
    - “Abre bien la boca para meterte toda mi pija hasta el fondo.”
    
    - “No se si me va a entrar.”
    
    - “Relaja tu mandíbula y tu garganta, y vas a ver como podrás.”
    
    Tú, bien obediente, abriste lo más que pudiste tu boca para darle entrada al tronco de carne que te ofrecía. Te la metiste toda en la boca hasta que la cabeza llegó a tu garganta y entonces comencé un bombeo de atrás a adelante y de adelante a atrás; suave, profundo y sin pausa. El ritmo se fue incrementando cada vez más rápido. Te quisiste retirar pero te lo impedí con la otra mano con la que te tenía bien agarrado de la cabeza, así no podrías sacarla ni un milímetro. Al contrario, yo la quería meter más y más dentro de tu boca, pero ya no cabía.
    
    Te solté la cabeza y con esa mano comencé de nuevo a jugar con mis dedos en tu culo. Ya no hiciste la prueba de sacar mi verga de tu boca porque cuando ...
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