1. Una cita con mi diosa


    Fecha: 19/11/2022, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    "Llegas tarde," dijo cuando salí del ascensor y entré al apartamento. "¡Te esperaba hace como una hora...!"
    
    "Bien, esto, yo..."
    
    "¡Nada de bien!" su genio se iba caldeando. "¡Quítate tu jodida ropa y ponte de rodillas!"
    
    Sabía que lo mejor era no replicar, de modo que obedecí rápidamente. Con sus ojos severos perforándome desde el otro lado de la habitación, empecé a quitarme la ropa. Cuando lo estaba haciendo noté por primera vez el aspecto fiero que la Diosa Tiffany presentaba con sus pantalones de cuero ajustados, sus botas de motorista favoritas, el cinturón que yo le había hecho hacía unas semanas, un chaleco de cuero sobre la piel desnuda y la última adquisición de su colección - guantes de cuero de cordones en cada brazo. Supongo que notó que la miraba porque empezó a moverse lentamente hacia mí cruzando la habitación. Yo estaba paralizado - como un ciervo bajo la luz de un faro - justamente a medias de quitarme los calcetines. Vino directa hacia mí, me cogió por la barbilla y me miró profundamente a los ojos.
    
    "¿A qué COJONES estás mirando, Esclavo? Te dije que te quitaras la ropa ahora. Déjate la ropa interior. Veo que voy a tener que mostrarte el verdadero significado de seguir mis instrucciones. Ahora, tráeme la paleta."
    
    Rápidamente me deshice de una patada del calcetín que me quedaba y corrí escaleras abajo a buscar la paleta. Cuando regresé, mi Diosa me tumbó sobre la espalda del sillón. Desde luego, yo tenía ya una erección de mamut y un tremendo deseo de correrme - así que la presión de la espalda del sillón empujando mi polla hacia mi vientre me resultó extremadamente frustrante. La Diosa continuó:
    
    "¿Cuántos golpes te gustaría, Esclavo?"
    
    "Tantos como quiera, Diosa."
    
    "¿Qué pasaría si me apeteciera dejar tu culito de esclavo completamente negro y azul?"
    
    "Bien..."
    
    ¡CRACK! Bajó con dureza la pala sobre mi nalga derecha. Aún a pesar de que todavía llevaba el calzoncillo, fue como un aguijón.
    
    "No pareces entenderme, Esclavo" ¡CRACK! ¡CRACK! ¡CRACK! ¡CRACK! "Eres MÍO. Puedo hacer contigo lo que quiera - y debes aceptar eso - sin dudar y sin preguntar. ¿ME [¡CRACK!] HAS [¡CRACK!] ENTENDIDO [¡CRACK!] [¡CRACK!]?"
    
    Ahora mi culo ardía. Quería poner la mano detrás para bloquear los golpes, pero sabía que eso sólo provocaría un castigo más severo.
    
    "¡SÍ, DIOSA!" grité después del último golpe.
    
    "Bueno. Ahora te lo preguntaré de nuevo. ¿Qué pasaría si yo quisiera realmente llenarte de ampollas del demonio tu jodido culito de esclavo?"
    
    "Entonces lo haría y yo se lo agradecería, Diosa"
    
    "Mucho mejor, " dijo suavemente. "Ahora recibirás diez golpes en cada nalga. Contarás cada uno. Si gritas o pierdes la cuenta, añadiré cinco golpes más. ¿Preparado?"
    
    Y con eso empezó a azotar mi culo ahora rojo ardiente. Fui capaz de contener mis gritos, pero perdí varias veces la cuenta. Terminé con un total de veinte golpes en cada nalga. ¡OUCH! Creo que la Diosa estaba un poco cansada después de todos estos porrazos y ...
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