1. Perversa obsesión


    Fecha: 19/11/2022, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Él pensaba que no enteraba como me miraba, pero resultaba imposible esquivarla. Para mi desgracia, me aterraba y me excitaba a partes iguales, hasta el punto de que la primera vez que me metí los deditos fue su imagen la que se me vino a la cabeza.
    
    Durante años no paso nada entre nosotros. Nuestra relación se basaba simplemente en un hola y adiós cada vez que nos encontrábamos en la calle. Lo peor es que durante ese tiempo había decidido seguirlo a escondidas y descubrí su gusto por follarse a la prostituta de la esquina por todos los agujeros de su asqueroso cuerpo.
    
    Asegurar que la odiaba con toda mi alma es quedarse corto. Sabía que estaba mal, que la relación que ambos tenían no podía ser sana, y que el modo en que él la utilizaba a ella no era ni medio normal, pero no podía evitar imaginarme por las noches siendo ella y atendiendo a sus asquerosas peticiones con mi cuerpo.
    
    Pero todo quedaba en eso, un sueño.
    
    Todo cambió el día que mi padre cayó enfermo. Mi madre no quería por nada del mundo que me pudiese quedar fuera de casa simplemente por olvidarme las llaves dentro mientras ella estaba en el hospital. Yo me quejé de que me tratará como a una niña, pero mi madre se terminó poniendo seria.
    
    ¿De todos nuestros vecinos por qué a él? Recibió las llaves con una sonrisa en la cara y una mirada malvada en los ojos.
    
    Esa misma noche me violo. Me acuerdo de como me quede paralizada cuando lo vi en abriendo la puerta de mi habitación y como me arrojó contra mi cama. Recuerdo como para mi desgracia como el orgasmo inundo mi cuerpo al poco de sentir su polla dentro de mí. Recuerdo como el me susurraba al oído lo puta que era.
    
    Mi propio cuerpo me traicionó y terminé teniendo el mejor orgasmo de mi vida mientras me forzaban. Cuando él lo notó, hizo mucho más brutales y rápidas las penetraciones. Sufrí otro orgasmo mucho antes de que el se corriera dentro. Antes de marcharse, me amenazó de muerte si le contaba algo a alguien.
    
    Llore hasta que no quedaron lagrimas dentro.
    
    No tuve fuerzas para nada y cuando el volvió sobre el amanecer fue para encontrarme donde me dejó, medio desnuda, tirada en la cama con las piernas abiertas y los muslos y sábanas manchados con la sangre de mi primera vez.
    
    Nada de eso le importo y volvió a meterse dentro de mi como un animal, una bestia salvaje que había luchado contra mil machos para conseguir a su hembra. Me follo en mi propia habitación a pesar del hedor a hembra que lo envolvía todo. Volví a correrme como una cerda en cuanto sentí que su polla se metía dentro de mi.
    
    Está vez estaba siendo plenamente consciente de todos los abusos a los que estaba sometiendo mi cuerpo. Él había decidido tomárselo con calma. Tras la primera follada decidió que era el momento de jugar con mis pechos mientras se tomaba una cerveza. Ningún otro chico jamas se había tomado conmigo las licencias que se estaba tomando él. Me los sobo, lamió, mordisqueo... Y todo eso al tiempo que me masturbaba metiéndome sin ...
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