1. La brasileña veinte años mayor que yo


    Fecha: 18/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Zebra, Fuente: CuentoRelatos

    Les voy a contar la vez que me cogí a una mujer veinte años mayor.
    
    Todo empezó un día en el que estaba caliente, una noche de verano. Aburrido de lo mismo de siempre, me metí en una App de citas a ver si conectaba con alguien interesante. Yo tenía 19, vivía en Argentina en ese entonces, pero busqué en todo el mundo y filtré a chicas de entre 18 y 21 años, pero no tuve mucho éxito. Así que en un impulso de locura quise probar buscando mujeres más grandes. Puse en el filtro 35-45 años. Al instante veo una morena brasilera hermosa, color chocolate, 40 años, decía que buscaba amigos. A los segundos estábamos hablando. Arrancamos despacio con las preguntas típicas, de donde sos?, como estas?, etc. Pero pronto la cosa se empezó a poner picante. Le dije que estaba aburrido y solo, que no tenía a nadie, a lo que ella respondió que estaba solo porque quería, que a mi edad y con lo lindo que era encontraría fácilmente una muchacha. Le seguí el juego y le dije que en realidad el problema era que me gustaban las mujeres grandes, como ella. Se río y dijo que no me creía. Pero yo estaba decidido a subir el tono de la conversación.
    
    Le pregunté por su vida, me dijo que estaba soltera, con un hijo unos años más grande que yo, y si bien no tenía novio su vida sexual era bastante activa, salía a discotecas y le gustaba dormir en cama ajena. Me contó que a mi edad tenía dos novios a la vez. Ya para entonces le había sacado el número de celular y hablábamos por WhatsApp.
    
    Le dije que llevaba un par de meses sin tener relaciones y que tenía demasiadas ganas. Ella se sorprendió y dijo que no imaginaba cómo podía aguantar tanto tiempo sin sexo. Me preguntó si me masturbaba y le dije que sí, que bastante seguido. Ella me contó que lo hacía también y que usaba unos vibradores que tenía en su casa.
    
    Ya eran las 2 am pero recién empezábamos. Ya el tema central de la conversación era el sexo, hablamos de gustos, de experiencias, del porno que mirábamos. Me contó cómo a sus 18 años salía a pasear en auto con su novio y cómo se la chupaba mientras él manejaba, que le gustaba salir de fiesta sin ropa interior y que se había cogido a un amigo de su hijo. Yo le pasé una nude bastante sutil, donde apenas se veía una parte de mi pija, me encantó fotografiarme porque ese día estaba perfectamente depilado. Ella pidió más, no creía que fuese yo de verdad. Le respondí con un video corto.
    
    Encantada me dijo todo lo que haría con mi pija si estuviera conmigo, como la chuparía, cuanta saliva usaría, donde quería que acabara y cómo se tragaría todo mi semen. Según ella, no le gustaba desperdiciar ni una sola gota.
    
    Me empezó a mandar fotos, primero en un conjunto rojo que resaltaba en su negro cuerpo. Se me hacía agua la boca. Tenía un culo grande porque sus piernas eran fornidas, al punto que la tanga se le quedaba diminuta. Un par de tetas bien paradas, aunque no muy grandes y sacaba la lengüita para calentarme.
    
    Le pedí que se quitara la ropa, que era demasiada. Ella ...
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