1. La barra brava en el colectivo


    Fecha: 15/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Hardcore, Tabú Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Esa tarde había ido con mi amiga Juliana a visitar a otra amiga en común; que vivía en un barrio que nos quedaba un poco a trasmano y, además, era un lugar algo peligroso. Por ello, habíamos decidido dejar el auto en casa y viajar en colectivo.
    
    Después de pasarlo muy bien, nos despedimos de nuestra amiga y regresamos a la parada a esperar el colectivo. Por ser domingo, vimos que vino bastante vacío, pero más adelante, se fue llenando. Por eso Juliana y yo empezamos a corrernos hacia el fondo, empujadas de a poco por la marea humana.
    
    Un poco más adelante subieron unos siete hombres que parecían pertenecer a una barra brava de fútbol. Bastante melenudos, mal vestidos, con olor a sudor y a tabaco rancio o algo peor… Además eran tipos rudos.
    
    Pronto llegaron a nuestro lado y nos rodearon, comenzando a decirnos toda clase de groserías. Enseguida lograron que Juliana y yo nos separáramos en medio de la gente. El resto de los pasajeros no intervenía para nada…
    
    De repente uno de ellos se acercó más y me susurró al oído:
    
    “Te dejaron solita, bebé…?”
    
    Lo miré de reojo, pero no le contesté.
    
    Sus amigos se rieron mientras hacían más escándalo. El resto de la gente parecía seguir indiferente, aunque con algo de incomodidad por la presencia de estos tipos tan desagradables.
    
    De repente uno de ellos dijo en voz suave, junto a mí:
    
    “Esta vez me toca a mí primero… ya saben…”
    
    Yo escuché eso y me puse algo nerviosa; ya que había forma de moverse.
    
    De pronto los siete se fueron posicionando a mi alrededor, algo que me asustó, pensando que me iban a robar.
    
    Pero entonces uno de ellos me tomó por la cintura y me dijo al oído:
    
    “Tranquila y bien callada, nena… así vas a llegar bien a tu casa…”
    
    Me puse pálida y mis piernas empezaron a temblar y más aún cuando otro de los que estaba frente a mí me mostró una filosa navaja abierta.
    
    Luego sentí que el que me tenía por la cintura bajó su mano hasta acariciar mi cola y con la otra me tapó la boca. Yo cerré los ojos y empecé a sollozar despacio, mientras mi cuerpo temblaba sin control.
    
    El tipo dejó de apoyarme en la cola y empezó a levantar mi falda para acariciar mis nalgas, apenas cubiertas por un pequeña tanga de algodón.
    
    El muy grosero les comentó a sus amigos:
    
    “No se imaginan el lindo culo bien duro y la tanguita que tiene…”
    
    Me susurró al oído que abriera mis piernas. Le obedecí; pensando que sería todavía peor si me negaba.
    
    Comenzó a frotarme los labios vaginales a través de la tela de mi tanga; logrando que me mojara en apenas segundos. Luego la corrió a un costado y hundió uno de sus dedos bien profundo; haciéndome sobresaltar y gemir.
    
    Al notar que estaba bastante lubricada, se animó a meter otro dedo.
    
    Enseguida soltó mi boca y sentí que se apartaba un poco para abrir la bragueta de sus pantalones. Me obligó a agacharme un poco y pude sentir que apoyaba la cabeza de su verga sobre mis labios vaginales.
    
    La frotó un poco y eso me hizo mojar mucho más en medio ...
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