1. Una sumisa en el camino de Santiago


    Fecha: 12/11/2022, Categorías: Dominación / BDSM Autor: pasifiora, Fuente: CuentoRelatos

    Hace unas semanas mi amo me pidió que me reservara una semana de mis vacaciones para estar juntos. En un principio dudé. Nuestras relaciones de amo y esclava se limitaban a pasar unos buenos ratitos en habitaciones alquiladas, después cada uno a su casa.
    
    Poco a poco fui haciendome a la idea de dejar una semanita a mi familia y pasarla con mi amo. En cuanto se lo comenté vi en su rostro señales de alegría. Aquel día le hice muy feliz y no me echó cera caliente en los pezones cuando llevaba las pinzas.
    
    La excusa para pasar fuera diez días fue un curso de inglés que subvencionaba mi empresa. No podemos decir no al inglés y mucho menos a la disciplina inglesa (chiste fácil, lo siento)
    
    En nuestra siguiente cita mi amo me comunicó dónde iríamos de vacaciones, yo pensaba que sería un lugar de la costa o como mucho las Baleares, pero no, mi sorpresa fue mayúscula cuando me comunicó que haríamos un tramo del Camino de Santiago
    
    -Mira sumisa, no abras la boca si no es para chuparme la polla- empezó mi amo, con un tono de voz que no admitía réplica alguna- haremos el camino, no te quejarás, cargarás con tu equipaje y este esfuerzo fortalecerá tu disciplina, para mi será más placentero y tu llegarás a unos niveles más altos de sumisión.
    
    Con la mirada supliqué permiso para hablar. Unos ligeros cachetes me indicaron que primero tenía que chupar.
    
    Empecé a pasar la lengua por sus huevos, le encanta y se muestra más clemente, luego le chupé la polla de arriba a abajo, de abajo arriba, demostrando mi habilidad parar tragarme su polla entera. Me sacudió violentamente la cabeza, y se corrió en mi boca. Le limpié con la lengua, como tenía por costumbre y entendí que tenía su permiso para hablar.
    
    - Amo empecé- aun de rodillas y con las manos atadas- se me hará muy difícil hacer el camino con usted, caminar todo el día y cumplir como a usted le gusta.
    
    - Por qué putita?- replico mi amo- te gusta pasarlo mal, te gusta que use tu magnifico culo, el caminar será un ejercicio estupendo.
    
    - Después de caminar no podré servirle amo- contesté a la desesperada.
    
    - Sí que lo harás putita- contesté- porque si no ya sabes lo que te espera. Pasaremos por bosques de abedules y avellanos y siempre podrás elegir la vara con la que deseas ser azotada por la noche. Te recuerdo que eres mi esclava y estás siendo insolente.
    
    Sabía que había sido insolente, sabía lo que me merecía y esperé lo que vendría a continuación.
    
    Empezó a golpearme las nalgas con la mano, de momento no había usado el temido cinturón, yo no me movía y procuraba no lanzar gemido alguno. Empezó a tirarme de los pezones y a comprobar si estaba caliente.
    
    Muy a pesar mío estaba húmeda. Nunca entenderé porque me ponen los azotes y que me tiren de los pezones pero no lo puedo evitar. Después empezó a golpear suavemente mi coño completamente abierto.
    
    No puede aguantar más y empecé a suplicar que me dejara chuparle otra vez o que por favor me follara con lo que fuera un nabo, un pepino, ...
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