1. Regresando muy tarde a casa


    Fecha: 24/09/2022, Categorías: Sexo en Grupo Hardcore, Anal Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    En la época en que estudiaba Abogacía, durante unos meses tuve que cursar un par de cátedras en horario nocturno. Regresaba muy tarde en las noches.
    
    Unas cuadras antes de llegar a mi casa, debía pasar frente a un almacén que permanecía abierto casi toda la noche. Siempre en la puerta veía a su dueño; un hombre mayor desagradable, con aspecto sucio. Me imaginé que ya él conocía mis horarios de rutina y se asomaría a la entrada calculando verme pasar.
    
    Siempre me decía alguna grosería, mientras me desnudaba con la mirada.
    
    Solía decirme que yo estaba muy cogible, según sus palabras y que algún día se sacaría el gusto conmigo, dándome por el culo. A veces estiraba la mano para tocarme la cola; pero yo casi siempre lograba esquivarlo.
    
    Yo me hacía la ofendida, pero en el fondo me excitaba que ese tipo sucio estuviera tan caliente conmigo.
    
    Una noche pasé frente a él, logrando esquivar su manotazo directo a mi trasero y de pura bronca me detuve a unos metros y simulé que se me caía un libro. Me agaché a recogerlo del suelo doblando mi cintura y con ello le mostré lo que había debajo de mi breve pollera: una tanga de color rojo que se perdía entre mis cachetes. El hombre me gritó diciendo que yo era una puta por lo que hacía…
    
    A la noche siguiente llovió copiosamente mientras yo estaba en la Facultad. Por eso el regreso se vio un poco demorado por calles inundadas. Me bajé del colectivo casi a medianoche y comencé a caminar hacia mi casa. Ya todos los negocios estaban cerrados, incluyendo el de mi sucio admirador mano larga…
    
    Pero al llegar a esa esquina, encontré que el tipo estaba sentado en la entrada de su local, bebiendo cerveza con dos amigos suyos. Al verme se puso de pie y me cerró el paso. Estaba bastante alcoholizado y me preguntó si quería compartir una copa con ellos.
    
    Traté de esquivarlo diciéndole que era muy tarde y estaba apurada; pero él siguió bloqueando mi camino. De repente con un brazo me tomó de la cintura y con su otra mano me tapó la boca. Traté de morderlo para zafar y poder gritar, pero fue algo inútil.
    
    Me levantó en vilo y me arrastró por una puerta lateral, hacia a dentro de su negocio. Sus dos amigos trataron de sujetar mis piernas, pero me debatí tratando de que ambos no se me acercaran. Realmente me sentía aterrada, el lugar donde me llevaron estaba muy oscuro y pronto me di cuenta de que nadie podría auxiliarme en ese lugar, aunque gritara con todo el aire de mis pulmones…
    
    El almacenero les dijo a sus amigos que él sería el primero. Ellos lo aceptaron a regañadientes; pero uno de ellos se acercó para tomar su lugar y mantenerme sujetada y con la boca tapada.
    
    El amigo rubio se puso frente a mí, me abrazó y me jaló hacia él, me dio un beso en la boca y con sus palmas en mi espalda me fue empujando hacia abajo hasta que mi cara quedó en su vientre y mi trasero algo levantado a merced de sus cómplices.
    
    Estuve unos segundos en esa posición, mientras podía oír al almacenero bajándose los pantalones ...
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