1. Extraño sueño


    Fecha: 16/09/2022, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... pantalón. También pude ver cómo enfundaba el profiláctico en su miembro rígido como una estaca. No quise abusar de mi suerte y cerré completamente los ojos. No tardó en colocarse sobre mí e introducir su miembro en mi sexo. Entre la falta de fluidos debido al oral previo y la tensión la situación, la penetración fue algo dificultosa en un principio. Con sus manos apretó mis muñecas, me abrió los brazos y arrimándose a mi oído derecho me dijo:
    
    - Aprovecha el momento y disfruta lo que puedas, porque puede ser que no vuelvas a verte en tu vida ante una situación tan excitante como esta.
    
    Acto seguido empezó a culearme, cada vez con mayor intensidad y violencia. Su mano derecha soltó mi muñeca y fue a parar a mi cuello, donde ejerció presión controlada para oprimirlo sin causar asfixia. Llegados a este punto, volví a sentir placer nuevamente. No podía ni creerlo. Estuvo gozando a su antojo hasta que decidió cambiar de postura.
    
    - Me apetece follarte como a una perra, así que date la vuelta y ponte a cuatro patas al borde de la cama.
    
    Él se colocó de pie al borde de la misma, me sujetó las caderas e introdujo de nuevo su potente polla. Pero ahora, mientras percutía mi sexo de forma violenta me iba propinando fuertes cachetadas en las nalgas de forma alternativa. No suelo correrme mediante la penetración, siempre suelo necesitar algún que otro complemento, pero no sé que fue lo que me pasó. Llegó un momento en el que con una mano me tiraba del pelo mientras que con la otra me castigaba los glúteos mientras no paraba de darme embestidas violentas, posiblemente fue todo ello junto fue lo que hizo que me sobreviniera un orgasmo brutal. Él, al sentir como yo me corría, no pudo aguantarse más y también explosionó. Emitió un sonido extraño entre gemido y rugido ronco y, poco a poco, me fue abandonando.
    
    Caí sobre la cama rendida y asustada, pero también bien satisfecha. No obstante, no dejaba de pensar si cumpliría o no su promesa de marcharse.
    
    - Estoy muy contento contigo, te has portado muy bien. Así que vas a irte al baño, te vas a meterte bajo la ducha y le vas a dar al agua. Quiero que te enjabones bien y te enjuagues, pelo incluido, no olvides que te estoy controlando. Si cumples tal y como has hecho hasta ahora, te prometo que cuando salgas de la ducha me habré esfumado y habré desaparecido de tu vida. Para evitar que hagas cualquier tontería me llevaré tu móvil y el cable del teléfono y te los dejaré en tu buzón.
    
    - ¡Ah! Y esto es muy importante, así que presta mucha atención: Si por casualidad te ha gustado y quieres repetirlo, procura dibujar un corazón de tiza en la pared trasera del transformador que hay más cercano a tu casa. Que sea con tiza roja. Si así lo haces te volveré a hacer otra visita cuando menos te lo esperes.
    
    Me fui al baño, me metí en la ducha y procedí a cumplir sus órdenes con la esperanza de que todo saliese tal cual lo había organizado. Me puse bajo el agua, me enjaboné cuerpo y pelo y, tras aclararme, salí ...