1. la madre y la hija parte 3


    Fecha: 14/09/2022, Categorías: Anal Primera Vez Hardcore, Autor: stopercordobes, Fuente: xHamster

    Ya estaba terminando el miercóles, cuando Pepa se acercó a preguntarme cuando terminaría los dos caminos, le dijé que el sábado al mediodía, y ella me dijó que si podía terminarlo el jueves, ya que el sábado daba una fiesta de inauguración de las reformas y quería que estuviera ya en condiciones. Le repliqué que por nuestra amistad, vendría esa tarde y la del jueves para terminarlo (todavía teníamos jornada intensiva, pero a ver quién le negaba algo a esa mujer después de la del martes).
    
    Ella me dió las gracias a su manera, yo seguí con la obra todo el miercóles y el jueves por la tarde, ya lo tenía terminado todo. Estaba terminando de recoger todos los materiales y revisar por sí se me había pasado algo, cuando al pasar por delante de la cocina, ví algo que me dejó sorprendido.
    
    Andrea estaba en la cocina completamente desnuda, ví que estaba buscando algo que al final encontró, y se dirigió hacia la cristalera, lo que hizó que me escondiera tras un arból, a ver donde iba. Oculto de esa manera, pudé ver sus pechos moverse arriba y abajo, y ese culo que tenía como se movía al compás de sus pasos. Lo que me extrañó era que llevaba zapatos de tacón estando en casa, ví cómo se sentaba en una de las tumbonas de la piscina y decidí acercarme un poco más.
    
    Ví cómo Andrea empezó a masturbarse ese coñito tan rico que tenía mientras el sol bañaba su cuerpo, hasta que de una bolsa que llevaba sacó unas cuantas cosa que dejó a su lado en la tumbona.
    
    Me acerqué un poco más sin que me viera para poder observar lo que hacía. Joder, esa chica estaba de un caliente que no veas, primero se metió una zanahoria en el coño, que empezó a meter y sacar salvajemente, hasta que se cansó y le tocó el turno a un platano, después a un pepino y un calabacín. Mi polla estaba ya que no podía más, así que la saqué de su prisión, y empecé a tocarme.
    
    Pero lo siguiente me pusó todavía más a cien; Andrea cogío un bote de un líquido transparente que derramó sobre su culo, que estaba en pompa, y su ojete, el cual empezó a acariciar hasta que ví cómo sus dedos empezaban a introducirse en él. Estuvo un rato así, hasta que los sacó y se metió el platano en el culo, primero despacio y luego hasta el fondo, empezando a gemir y gritar del placer que tenía, pero una de sus frases fué lo que ocasionó que no aguantara más.
    
    - síii, síiiii, sigue así, Javier, sigué follandomé, no pares, joder- gritó Andrea mientras su culo seguía ocupado por ese platano. Esa chica se estaba masturbando pensando en mí, la excitación era tal que creo que nunca he tenido la verga tan dura; cómo comprendereís, no podía dejar que esa chica se distrajera sola estando yo allí. Abandoné un momento mi escondite para comprobar que estabamos sólos, y tras comprobar que era así, volví a mi escondite, cuando me encontré de frente con Andrea, que estaba allí, la cuál trs agarrar primero mi polla durísima, me dijó:
    
    - Vaya, menos mal, creía que nunca ibas a salir de aquí- mientras sus manos estaban ...
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