1. Una agradable sesión de depilación


    Fecha: 30/06/2017, Categorías: Anal Sexo con Maduras Tabú Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Una agradable sesión de depilación
    
    Víctor y yo habíamos sido invitados a una fiesta que podría durar gran parte de un fin de semana. Me habían advertido que habría una piscina para disfrutar durante el día… o también durante la noche…
    
    Necesitaba depilarme, ya que hacía rato que no me calzaba mi tanga y en esa ocasión quería estar bien sexy y apetecible. Sabía que todas las miradas masculinas y alguna femenina inclusive, iban a estar pendientes del balanceo de mis caderas, mis nalgas redondas y hasta tal vez, de mi pubis bien depilado.
    
    Concerté una cita con mi depiladora habitual; una bonita chica oriental, mucho más joven que yo y muy sexy. Yo pensaba que era lesbiana, pero ella nunca había insinuado nada ni tampoco avanzado sobre mí…
    
    Llegué a la cita un rato más temprano y mi sorpresa fue encontrar en el lugar a un chico rubio, enorme y musculoso, con unos brazos fuertes; muy bronceado y apuesto. Mi concha se humedeció apenas me saludó con un beso en la mejilla.
    
    Pensé que iba a ser un papelón enorme si este chico encontraba mi pubis húmedo.
    
    Traté de relajarme y me quité la tanga frente a él, para luego recostarme boca arriba en la camilla. De reojo pude ver que el pibe tenía una gran erección bajo sus pantalones. Eso me gustó; otra vez comencé a sentir más humedad entre mis muslos.
    
    El chico puso una música de fondo suave; me dijo que me relajara y encendió unas velas aromáticas... Parecía más bien estar todo preparado para una sesión de masaje y cuando se lo comenté, me dijo que él también era masajista, por si me interesaba…
    
    Sonrió y comenzó a aplicarme la cera caliente por el pubis. Me preguntó si estaba bien y yo le respondí que lo sentía muy bien, muy rico…
    
    Volvió a sonreírme y me dijo que después podía darme unos masajes para que me relajara bien.
    
    Mientras me quitaba la cera, sentí que mis pezones se endurecían de excitación bajo mi blusa. Hacía calor y no llevaba corpiño; así que pronto sentí que estaban bien erectos, empujando contra la tela y tratando de salir de su encierro.
    
    El chico también notó mi excitación y solamente me preguntó si yo estaba muy sensible. Estaba por responderle, cuando sentí sus dedos entrando entre mis labios vaginales.
    
    Dejé escapar un leve suspiro de sorpresa y el chico tomó eso como una aprobación de mi parte. Entonces hundió sus dos dedos más profundamente, penetrando mi vagina y acariciando mi clítoris suavemente.
    
    De pronto sacó sus dedos y me hizo girar boca abajo entre sus fuertes brazos, algo que no le costó demasiado.
    
    En esa posición separé un poco mis piernas, invitándolo a que me cogiera así como estaba, pero me sorprendió su actitud, ya que suavemente juntó mis muslos otra vez.
    
    Entonces comenzó a deslizar la crema depiladora entre mis cachetes, empujando con suavidad un dedo dentro de mi entrada trasera. Gemí y suspiré, pero enseguida comencé a gemir como una verdadera perra en celo.
    
    Sentía su dedo cada vez más adentro de mi culo, pero al mismo tiempo eso ...
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